divendres, 10 de gener del 2020

El uso del vídeo mejora la implicación de los estudiantes

¿Cuáles son los beneficios de emplear contenidos audiovisuales en las aulas? ¿Cuántos docentes crean materiales en formato vídeo para su asignatura? ¿Existen herramientas para grabar las clases y enviárselas a sus estudiantes a distancia? Un estudio despeja estas incógnitas.

Los recursos audiovisuales tienen un gran potencial pedagógico cuando se integran dentro de la programación didáctica: poseen un importante componente de diversión que motiva, atrae, capta la atención y despierta la curiosidad de los más jóvenes. Y es precisamente este hecho el que hace que pueda emplearse con éxito para abordar contenido curricular en cualquier materia y acercar al alumnado a todo tipo de problemáticas sociales gracias al uso del vídeo en el aula.

La aplicación práctica en el aula

El estudio arroja otros datos interesantes. Por ejemplo, recoge que un 43% de los docentes ya permite a los estudiantes enviar trabajos en formato de vídeo, a la vez que el 29% ofrece herramientas de revisión en vídeo y otro 30% tiene la intención de usarlas en un futuro próximo, ya que es posible reforzar la motivación del alumnado, así como la atención. Además, el 93,5% cree que esto puede mejorar la implicación de los estudiantes en las materias y que puede ser beneficioso para contrarrestar la presión a la que el alumnado está sometido durante todo el curso, ya que se profundiza en los contenidos siendo el protagonista de su propio aprendizaje.
Del mismo modo, el uso de estos formatos audiovisuales diversifica los materiales empleados en los cursos y permite. De hecho, el 53% de los profesionales de la educación utiliza soluciones de vídeo para grabar las clases y compartirlas con sus estudiantes. Esto no solo ofrece aprendizaje a distancia flexible a los estudiantes, sino que también permite a las universidades aumentar el número de estudiantes dentro de su región o en todo el mundo.

Las rabietas de niños de 1, 2 y 3 años en adelante

¿Cuántas veces te has preguntado?
  • ¿Estoy educando bien a mi hijo/a?
  • ¿Estoy actuando de forma correcta ante algunos comportamientos o rabietas…?
¡Madre Mía !, ¡cómo hablar de éste tema tan delicado!…
Queridos papis y mamis, en éste artículo voy a hablar de este tema tan comprometido que a los padres nos tiene tan preocupados, un tema que nos inquieta y que llega incluso a quitarnos el sueño.
Pero no te alarmes, esto es muy normal… solo hay que tomar el mando para gestionarlo.
Como madre, os puedo decir que la educación de un hijo es el reto más complicado y difícil que se nos puede presentar.
Como te he contado en otras ocasiones, los padres debemos actuar como padres, dando todo nuestro amor y cariño a nuestros hijos, mimándolos, amándolos, pero también debemos ser educadores y actuar como tal .
Debemos educarlos para que puedan llegar a ser mejores personas en un futuro.
Así es, debemos educarlos, ponerles límites, hacerles entender lo que está bien y lo que no, hacerles ver que hay veces que su comportamiento no es el adecuado.
Les tenemos que hacer entender que hay otras formas, otras maneras de expresar lo que quieren y lo que sienten sin tener que llegar a esa frustración, que al final puede dar lugar a un comportamiento violento para él y para nosotros, y que seguramente acabará en las tan conocidas rabietas infantiles.

Rabietas infantiles en niños de 1 a 3 años en adelante

“ La famosa RABIETA”
¿Qué padre o madre no ha vivido alguna vez éste momento?
¿Qué padre o madre no se ha sentido impotente cuando su pequeño de 2 años se ha tirado al suelo en medio de la calle o en algún sitio público, gritando y llorando porque le hemos dado una negación a algo que él quería?
¡Tierra trágame!
¿Consiguió lo que quería?, seguro que sí ¿verdad?
Seguro que al final hemos cedido y le hemos comprado o dejado hacer lo que nos pedían simplemente por un motivo, para que dejen de formar escándalo, para que dejen de mirarnos las personas que nos rodean, pues bien, éste es nuestro primer fallo y te cuento por qué.
Los niños son muy inteligentes y saben perfectamente cómo ponernos nerviosos y como lo van a conseguir.
No pasa nada porque nos acerquemos a él e intentamos hablarle y hacerle entrar en razón, hablar con él y hacerle entender que esa actitud no es la adecuada, que cuando se calme entonces podremos hablar y “negociar” lo que nos pide.
Sé que es duro verlos así y dejarlos llorar, pero si ellos se dan cuenta de que no cedemos y que así no lo van a conseguir, la próxima vez se lo pensarán dos veces puesto que no le ha servido de nada actuar de esa manera.
Pues bien, si después de intentar negociar con él la rabieta persiste, intentad seguir con lo que estábamos haciendo, bien en casa o bien fuera, pero de una forma tranquila, ya veréis, hasta le podemos sorprender.
Seguro que se van a quedar desconcertados al ver nuestra reacción y sobretodo se van a dar cuenta de que no han conseguido nada, su rabieta poco a poco se irá calmando y ahí es el momento de prestarle nuestra atención, de hablar con él.
Pero si por el contrario cedemos y le damos lo que quieren, la próxima vez no van a dudar en comportarse igual e incluso la rabieta será aún mayor porque piensan que así lo podrán conseguir más rápido.

La primera rabieta con mi hija de menos de 3 años

A todos nos ha pasado y yo no soy menos, viví mi primera gran rabieta cuando Cintia tenía menos de 3 años. Te cuento como gestioné esta experiencia.
Un día mientras hacíamos la compra, se le antojó que quería comerse un paquete de galletas, era casi la hora de cenar, lógicamente le dije que no, que yo le compraba las galletas pero para después de la cena.
Sorprendentemente y con mi cara de asombro, de pronto se tiró al suelo llorando, gritando y pataleando y por supuesto yo también pensé: ¡Tierra trágame!…
Respiré hondo y me acerqué a ella diciéndole: “Cintia, con ésta actitud no vas a conseguir nada, cuando te relajes y te tranquilices vienes a hablar conmigo” y seguí comprando ante las miradas de muchas personas.
Supongo que estarían cuestionando mi actitud, o tal vez no, pero lo que sí estaba segura es de como manejar esa situación tan incómoda y que no iba a ceder simplemente porque estuviera en público.

Cuando la rabieta deja de ser eficaz para el niño

Cintia al cabo de un rato, ¡la verdad se me hizo eterno!, y viendo que no conseguía nada, vino a mi lado dejando de llorar, entonces ahí fue el momento de prestarle mi atención, de hablar con ella, de hacerle entender el porqué le he dicho ese “NO” en ese momento.
Es cierto que cada niño es un mundo, cada niño es diferente, cada niño tiene su temperamento, su inocencia y su forma de actuar. Piensa que para ellos, esa frustración, ese momento de rabia tampoco es agradable, por eso debemos de actuar desde pequeñitos.
Es desde pequeños cuando valoran los resultados de utilizar su estado agresivo y donde empiezan a entender qué herramientas les da más resultado para conseguir lo que quieren, por eso debemos intentar que cada vez vayan disminuyendo estas situaciones tan desagradables para todos. 

No ceder en plena rabieta

Debemos poner límites y no ceder, sé que es muy complicado, pero tenemos que ser firmes para conseguir nuestro objetivo, EL BIENESTAR DE ELLOS Y SU EDUCACIÓN

La labor de ser padres es lo más bonito que nos puede pasar, pero a la vez es muy complicada y tenéis que tener en cuenta que los pequeños tienen que pasar por muchas etapas en su vida y cada etapa va a suponer un nuevo reto para nosotros.
Constantemente nos van a ir probando para ver dónde están nuestros límites, por eso tenemos que ser constantes en nuestra decisión de cómo actuar, tenemos que ir a “una” tanto el padre como la madre.

Evita las contradicciones delante del niño

No podemos quitar la autoridad a nuestra pareja y mucho menos delante de los niños porque así ellos se hacen más fuertes.
Si no estamos de acuerdo con el castigo, por ejemplo, o con la riña que el padre le está diciendo a nuestro hijo, no debemos intervenir en ese momento, lo haremos cuando el niño no esté escuchando para que él vea que tanto su mamá como su papá están de acuerdo.

La educación de nuestro hijo/a es una labor que tenemos que hacer conjuntamente, entre todos, familia, escuela… el objetivo es mutuo, conseguir que en un futuro sean mejores personas, personas sensibles, con sentimientos y respeto hacia los demás, seamos un ejemplo para ellos».

La frustración que desencadena en rabieta

¿Por qué el niño llega a la rabieta ?
Si te das cuenta, el día a día con nuestro pequeño es una continua negación en la mayoría de sus demandas, ellos quieren hacer o conseguir cosas que no estamos de acuerdo, bien por seguridad, por su bienestar, etc.
Pero ellos no se dan cuenta ni saben el porqué de nuestra actitud, de hecho tienen todo su derecho a enfadarse, y éste enfado llega a la frustración que desencadena la rabieta. Nuestra labor es intentar ayudarles a controlar esas emociones y sentimientos que dan lugar a tan desagradable situación.
Tienen que llegar a madurar emocionalmente y para eso estaremos nosotros siempre a su lado, para indicarle el camino correcto, un camino que no va a ser fácil ni para ellos ni para nosotros. No penséis que de un día para otro van a desaparecer estos comportamientos, porque no es así, es un camino que nos tenemos que trabajar poco a poco para poder conseguirlo y os animo a que lo intentéis. 

Resumiendo
Es inevitable que se produzcan las rabietas en niños de 1 a 3 años en adelante, pero a través del cariño y constancia podemos conseguir que este momento sea cada vez menos traumático hasta que llegan a entender que esos mecanismos no les funcionan.
A partir de aquí, utilizarán otros comportamientos con los que se sienten premiados y de los que a partir de ahora empezarán a utilizar.
De este modo, las rabietas de niños de 1 a 3 años y en adelante irán disminuyendo y siendo menos desagradables. ¿Lo has intentado ya?, ¿te ha funcionado?, me encantaría que me lo contaras aquí en los comentarios y juntos aprenderemos aún más de éste mundo tan maravilloso como es la educación de nuestros pequeños.

EL JUEGO DEL APRENDIZAJE

La oferta educativa no para de crecer, diferentes teorías apuntan a volver a corrientes pedagógicas más clásicas y, sin embargo, el entorno apuesta por las nuevas tecnologías. ¿Cuáles son los criterios para entender y apoyar el aprendizaje de los más pequeños/as?


Si nos centramos en cómo se aprende encontramos cuatro vías de aprendizaje:
  • Formal: todo aquello que se propone en el entorno escolar o familiar.
  • Inesperado: aquello que no está previsto como objetivo del aprendizaje, pero que el niño/a adquiere.
  • Intencional: aquello que se aprende a través de la observación, el interés o la experimentación.
  • Informal: aquel que no está estructurado, por ejemplo, través del juego.
Los niños/as aprenden jugando, pero juegan para aprender por lo que casi todos sus aprendizajes se obtienen de manera informal. Algunas de las razones por las que debemos estimular el aprender jugando son:
  1. Permite el conocimiento a través del interés y curiosidad del niño/a.
  2. Potencia el desarrollo sensorial, así como el equilibrio estático y dinámico y la coordinación de movimientos.
  3. Desarrolla la creatividad, la imaginación y el juego compartido.
  4. Facilita las relaciones sociales y la comprensión del mundo que les rodea.
  5. Es un ejercicio de autosuperación: practica y mejora resultados.
El juego es una de las actividades más importantes de la vida de los niños/as, ya que es básico para relacionarse con los demás, para descubrir su mundo, para desarrollar su conocimiento y sus habilidades motrices y para tener también momentos de relajación y disfrute.

En estas primeras edades, todo es juego, siendo éste innato y espontáneo. Para potenciar el aprendizaje, debemos tener una actitud positiva y cercana, pero directiva, es decir, sin olvidar que los protagonistas son ellos/as. A la hora de seleccionar qué materiales o juegos vamos a proponer, hay que tener en cuenta que cuanto más sencillos mejor (utensilios de casa, cuentos con imágenes cotidianas o de ellos/as, encajables…), procurando que no sean de plástico, pues lo simple despierta la curiosidad. Proporcionándole experiencias positivas, en las que el niño/a se sienta seguro, su entusiasmo crecerá y alcanzará la actitud de logro que potencia el autoconcepto y la autoestima sana del niño/a.



              ¿PORQUE QUIERO SER MAESTRA?





https://youtu.be/PFyP7s-OodM


¿SE PUEDE TRABAJAR POR PROYECTOS EN EDUCACIÓN INFANTIL Y PRIMARIA?

En general, el trabajo con niños y niñas de educación parvularia, especialmente los más pequeños, se basa en la organización de diversas actividades de aprendizaje que no necesariamente están relacionadas entre sí. Por ejemplo, en la primera actividad de la mañana contamos un cuento sobre cómo hacer nuevos amigos, más tarde hacemos una actividad de matemáticas con bloques, luego visitamos el huerto para regar las zanahorias y en la tarde dejamos un tiempo libre para jugar en centros o rincones.
Todas estas actividades son apropiadas para la edad de los niños y están abordando objetivos de aprendizaje relevantes, sin embargo, no necesariamente tienen sentido para ellos y dejan de lado la integración o conexión que pudiera existir entre las experiencias.
Para solucionar este problema, distintos autores como Lilian Katz y Sylvia Chard (1992), y enfoques como la pedagogía Reggio Emilia, han propuesto una nueva forma de trabajar, basada en proyectos, que implica la organización de las actividades a partir de un tema de interés, que surja de los mismos niños y niñas. 

¿DE QUÉ SE TRATA EL APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS?

El enfoque de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) es una manera diferente de trabajar los objetivos del currículum. Implica la realización de una serie de experiencias basadas en una idea o tema inicial, que puede llegar a durar uno, dos o tres meses.
Este método de proyectos NO ES TRABAJAR POR TEMAS. Es decir, NO SE TRATA de poner un tema como “la primavera” o “el mes del mar” y trabajar en torno a ese tema. En cambio, esta metodología comienza con la observación detenida de lo que los niños y niñas hacen y dicen, para luego negociar con ellos un tema de interés, sobre el cual se trabajará.

¿CUÁLES SON LAS ETAPAS DE ESTA METODOLOGÍA?

El primer paso es escoger el tema. Se trata de un tema interesante para los niños y niñas, que nazca a partir de ellos y sus experiencias personales. Además, debe ser lo suficientemente “rico” para poder trabajar muchos objetivos de aprendizaje de diferentes formas, por un tiempo más o menos largo. Algunos ejemplos de temas pueden ser: el agua, los gatos, las guaguas. La idea es que se genere a partir de lo que los niños y niñas traen al jardín, como por ejemplo el nacimiento de algún hermano/a , la llegada de una nueva mascota, el interés por la lluvia o por el agua cuando se lavan las manos, etc. Los adultos deben estar muy atentos y escuchar con atención lo que los niños y niñas dicen, preguntan y hacen, para poder identificar estos temas.
La segunda etapa corresponde a la exploración. Se introduce el tema a los niños/as y se generan preguntas e ideas que se quiere investigar, relacionadas con el tema. Por ejemplo, los niños/as pueden estar interesdos en cómo nacen los gatos, en cómo se forman las burbujas o en los cuidados que debe tener una guagua recién nacida. En esta etapa el equipo educativo registra cuidadosamente (escribiendo, con fotos o videos) las reacciones de los niños/as, las preguntas, comentarios e ideas.
Una vez que se exploraron las preguntas e ideas iniciales, sigue la etapa de organización. En este momento las ideas se organizan para poder trabajarlas en profundidad, a través de experiencias diversas. Por ejemplo, la lectura de cuentos respecto al agua, la exploración de burbujas, recipientes con agua para explorar las características del líquido, con objetos que flotan, se hunden, absorben agua, ver videos sobre el mar, exploran distintos animales que viven bajo el mar como peces o moluscos, entre otras muchas actividades.
Durante las experiencias el equipo educativo y los niños y niñas van registrando a través de dibujos, fotos, videos, mapas, etc. lo que van haciendo y aprendiendo. Se comparten soluciones, respuestas y emociones. Y se comparan las ideas iniciales que los niños/as tenían respecto al tema, con las nuevas ideas que van aprendiendo. Las experiencias de cada día se organizan a partir de lo que aprendiedon el día anterior.
Finalmente, la última etapa del proyecto es el resumen y comunicación de los resultados. En la que se hace una evaluación sumativa de todo lo que ha ocurrido y se muestra lo trabajado no solo a los niños y niñas sino a los demás miembros de la comunidad como las familias y los niños  de otros niveles.



   ¿QUÉ REGALAR POR NAVIDAD A NUESTROS PEQUEÑOS?


Cuando tenemos que hacer un regalo a un niño o una niña de edad preescolar, es importante saber que no siempre lo más bonito o lo que está de moda es lo más apropiado para esta etapa. Además de ser seguro, los juguetes tienen que adecuarse a las habilidades que los niños/as están comenzando a desarrollar, y ojalá ayudarlos en este proceso de aprendizaje.
Muchas veces los materiales más apropiados para que los niños y niñas jueguen a esta edad los encontramos gratis en nuestra casa: cajas de cartón, recipientes de plástico o aluminio, agua, tapitas de botellas, “tesoros” de la naturaleza, entre otros. Sin embargo, a veces queremos hacerles un regalo y no sabemos bien qué comprar.
A continuación presentamos una lista por edades con sugerencias de juguetes que, a nuestro parecer y el de la Asociación para la Educación de Niños Pequeños de Estados Unidos (NAEYC), son más adecuados para estimular su aprendizaje y desarrollo.

JUGUETES PARA BEBÉS MENORES DE 6 MESES

A los bebés les gusta mirar a la gente. Prefieren siempre ver caras y colores brillantes. A esta edad se fascinan con el movimientos de sus pies y manos, alcanzando dintintos objetos y llevándolos a la boca. Algunos buenos juguetes pueden ser:
  • Juguetes que se puedan tomar fácilmente, se puedan chupar, mover y hacen ruido. Por ejemplo, juguetes blandos para morder, anillos de tela con distintas texturas.
  • Libros para bebés con contrastes. Algunos están en blanco y negro, otros tienen colores fuertes. Hay libros con texturas, con espejos o que pueden llevarse a la boca y mojarse.
  • Música para escuchar.

JUGUETES PARA NIÑOS/AS DE 7 A 12 MESES

Los bebés más grandes se mueven constantemente. Les gusta rodar, sentarse, balancearse y tomarse de algo para ponerse de pie. Pueden entender su nombre y otras muchas palabras, identificar partes del cuerpo, encontrar objetos escondidos y, por supuesto, meter y sacar objetos de distintos recipientes.
  • Juguetes para “jugar a ser” otra cosa. Muñecas, títeres, vehículos de madera, objetos para jugar con agua y arena.
  • Cosas para poner y sacar, como juguetes de encaje, bowls de plástico, pelotas pequeñas.
  • Cubos de madera o tela para armar y desarmar construcciones.
  • Juguetes que les permitan usar sus músculos grandes y pequeños: carritos para empujar, superficies blandas con obstáculos para moverse por encima y gatear.

JUGUETES PARA NIÑOS/AS DE UN AÑO

Generalmente al año los niños y niñas comienzan a caminar. Algunos/as ya suben escaleras y se mueven sin problema de un lado para otro. Les encantan las historias y ya dicen sus primeras palabras. En general juegan al lado de otros niños, pero no necesariamente con ellos. Les gusta experimentar con todo lo que ven.
  • Libros duros con ilustraciones simples o fotografías de objetos y personas reales.
  • Grabaciones con historias, canciones y rimas.
  • Objetos para crear y dibujar que no sean tóxicos. Papel blanco (hojas de block), crayones gruesos y marcadores de colores.
  • Juguetes para “jugar a ser” otras cosas, como teléfonos de juguete, muñecas, disfraces, títeres, animales de plástico, vehículos de madera.
  • Para construir, bloques de madera o cajas de cartón.
  • Puzzles simples, juguetes con partes simples para armar y desarmar, pelotas grandes y pequeñas.

JUGUETES PARA NIÑOS/AS DE 2 AÑOS

A esta edad los niños/as aprenden rápidamente a hablar y comunicarse verbalmente. Experimentan constantemente con sus cuerpos y pueden llegar a ser muy osados. Les gusta trepar, colgar y rodar. Tienen en general buen control de sus manos y dedos, pudiendo manipular objetos cada vez más pequeños.
  • Juguetes que permitan resolver problemas como puzzles de 4 a 12 piezas, bloques para encajar, objetos para organizar según forma, color o tamaño, juguetes con botones, cierres o ganchitos.
  • Para “jugar a ser”, juguetes que imitan “en pequeño”, algunos objetos cotidianos del hogar, como comida de juguete, muebles pequeños, disfraces, accesorios.
  • Juguetes para el agua y la arena.
  • Bloques  de madera para construir y juguetes de transporte como autos y camiones.
  • Crayones, marcadores, témperas de dedo, papel blanco, tijeras pequeñas, tiza y pizarra.
  • Instrumentos musicales como metalófonos, maracas, tambores pequeños.
  • Libros con imágenes grandes y poco texto.
  • CDs con música para escuchar
  • Pelotas para patear y lanzar, túneles de tela y otros obstáculos para mover los grandes músculos del cuerpo.

JUGUETES PARA NIÑOS/AS DE 3 A 6 AÑOS

Desde los 3 años los niños y niñas comienzan a tener períodos más largos de atención. Hablan mucho y hacen preguntas. Quieren explorar todo y conocer su entorno. Les gusta experimentar con objetos desconocidos y probar sus habilidades físicas emergentes. Les gusta jugar con amigos y no les gusta para nada perder. Los más grandes, ya pueden tomar turnos y compartir juguetes con otros niños.
  • Puzzles con más de 12 piezas. Bloques para apilar, colecciones de objetos pequeños para ordenar y organizar según color, forma, tamaño, texura, olor, cantidad, etc.
  • Bloques para construir, idealmente con diferentes formas. Medios de transporte como autos, barcos o aviones.
  • Sets de comida de juguete, accesorios para muñecas, títeres, teatro de títeres, juguetes para el agua y la arena.
  • Crayones, marcadores, lápices de colores, papel blanco para dibujar de distintos tamaños, tijeras pequeñas, cinta adhesiva, plasticina, arcilla u otro material para modelar, materiales para hacer manualidades como restos de cartulina de colores, lentejuelas, botones, lana, entre otros.
  • Libros álbum con dibujos detallados y más palabras.
  • CDs y DVDs con música para cantar y bailar. Radios para grabar su voz.
  • Pelotas grandes y pequeñas para patear y lanzar, triciclos y otros vehículos para andar usando sus pies.

SOBRE MÍ




 ¡Hola! Bienvenid@s a BLOG DE CRISTINA!

Mi nombre es Cristina Vilchez Romero. Soy maestra de educación infantil y espero pronto de educación primaria. 
He trabajado como educadora en el aula.
Actualmente trabajo en un jardín de infancia.
Me apasiona el mundo digital y todas las posibilidades que ofrece para la educación y la comunicación.
En estos entornos, busco crear espacios para que las educadoras podamos compartir conocimientos, experiencias y estrategias que nos ayuden a crecer profesionalmente y a mejorar cada día nuestra práctica educativa.